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Portada Fantoche 4Descargar Fantoche número 4

La naturaleza de esta unión está hecha de poesía, de amor y de encuentro. De poética y semiótica, de arte y filosofía. De vida y de teatro, de creación.

Entre el títere y el titiritero hay una relación que va más allá del uso de una herramienta de expresión teatral para contar historias. Hay un vínculo con el personaje que nace y se va nutriendo a lo largo de todas sus etapas de existencia, mucho antes de que sus palabras estén escritas en el guión.

Desde el momento en que tan solo es una idea y un bosquejo en el papel hasta llegar al escenario, hay un largo camino donde va madurando y fraguándose su vida. Durante todo ese tiempo el titiritero que lo va amasando a su imagen y albedrío, en los talleres de construcción, costura y pruebas, va tanteando el carácter único de su movimiento y figura. Es esta etapa de la vida de un títere la más desconocida para el público que le mira. Aquí adquiere el rasgo fundamental de su carácter y ya existe. En su vida previa al escenario ya hay una comunicación con su artesano, los movimientos se han afinado y su voz se indaga, tiene posturas y gestos.

Durante este tiempo el titiritero ha ido perfeccionando al personaje que moldea, encontrando sus peculiaridades hasta darle su forma definitiva.

Dejando actuar al azar y a la necesidad. Los materiales utilizados, las técnicas empleadas, el tiempo dedicado, le han aportado una visión más compleja del títere. Dejando sugerir a los elementos, escuchando, tanteando nuevos caminos, el titiritero enriquece su vínculo hasta que conoce por completo todos los movimientos posibles e imposibles de su muñeco.

Una vez en los ensayos, todo cambia para el títere y también para el titiritero que ahora encarna un personaje. Ambos han evolucionado a lo largo del proceso de creación y de talleres, ahora tienen voz y letra en un escenario vacío de público que se irá llenando poco a poco de sus vivencias. En esta etapa donde se da vida a una ficción y se construyen sus metáforas, ambos están regidos por una misma finalidad y son instrumentos dramáticos de la historia.