Qué es un títere

ManoLuis Miguel Rodríguez / Unima Galicia

No hay mayor encantamiento y títere más  perfecto que la mano del/a artista, porque vista con detenimiento, ya es una obra maestra.

Ahí, en la mano, está la estructura de huesecillos, tendones y músculos hechos a la medida de quien va actuar creando la magia animada a fuerza de concentrar toda su energía en ese punto.  Le sigue la piel, un guante sensible al tacto, capaz de detectar temperatura, rugosidad, suavidad, ligereza o peso, tecnología de última generación más allá del guante de realidad virtual, todavía tan torpe y tosco.

Pero la mano, es sólo el último eslabón de la marioneta, ya que ésta está unida al brazo que a veces juega como prolongación del títere.  Y el brazo se une al hombro y este al cuello, a la cabeza, al tronco y a todo lo que hay de vida, emoción y sueño en el actor o actriz.  Visto así, el cuerpo del manipulador es todo mente sensible, un títere gigante de capacidades insospechadas.

No importa el tipo, estilo o escuela del Arte del Títere de que se trate, siempre estará detrás la mano de carne y hueso, pero sobre todo, llena de venas y arterias por las que corre la energía que hace que lo inanimado cobre vida.

El arte en todas sus manifestaciones, es una facultad humana que todos practicamos día a día y algunos más, la perfeccionan a niveles de asombro.  Así, cada vez que un bebé encuentra por primera vez su mano y logra mantenerla unos instante frente a su mirada, antes que desaparezca involuntariamente para luego volver a aparecer y hacerlo reír sorprendido, está inaugurando el Arte del Títere, recorriendo su historia a medida que se vuelve mayor: manipula sonajas, juguetes, peluches, los pone en fila, los hace caminar, los hace dialogar, los cuelga de hilos, los viste, les crea montañas con su manta, los hace volar, les habla…

Todos somos titiriteros, actores – manipuladores, en el buen sentido de la palabra ya que de las connotaciones negativas, de títere, muppet, marioneta, muñeco, fantoche, botarga, bocón, guiñol…  ya se encargan de hablar los diarios, las revistas, los noticieros, pero ese es otro contexto que por ahora y en este día, no ignoramos, pero dejamos de lado para celebrar su lado luminoso.

De esta manera, hoy Día Mundial del Títere, celebramos la alegría y la fantasía de todos/as los/as que a lo largo de la historia, han pensando que una mano arriba sirve tanto para llamar la atención, como para solicitar la palabra, sirve para reclamar un sitio o alertar de un peligro, sirve para mostrar alegría o indignación, sirve para pedir la paz o alejar la tristeza…  Y con todo ello, sirve por eso y por ello, para crear vida y encantamiento.

Un títere es la voluntad humana cristalizada en una mano llena de esperanza.

Mano