Comunidad Foral de Navarra

Sus carnavales son ricos en muñecos y máscaras como los de Lantz, con los personajes Zaldiko, Ziripot o Miel Otxin, que cada año es juzgado y ajusticiado en lo que es un antecedente del teatro de muñecos. La otra singularidad tiene que ver con los gigantes y los cabezudos que aquí tienen una gran tradición. El teatro de títeres actual arranca en 1978 con dos grupos, uno de estructura familiar, Retablo de figurillas, cuyo líder Juan Faro era de origen portugués; el otro fue el grupo Txikili-Txakala en el que seis de sus siete miembros eran profesores de EGB.
En 1980, con el espíritu de aquella época, nace Navarrería, un grupo amateur con 25 componentes que su fuerte fueron los cabezudos, los toricos y la animación infantil. Como en tantas comunidades los ochenta fueron los años del crecimiento, así surgieron La buena estrella, Hidra, Gabea, Kalandraka, Txingurrutegi… Mención especial merece el grupo Riki-Rake, cuyo espectáculo Pilindrajos Bai, basado en el rock radical vasco, fue emblemático de una época. Componentes de este grupo forman parte de grupos actuales como Colectivo Humo o Erre que erre, realidad ampliada con colectivos como Gus marionetas, Sambhu Teatro y Kollins Clown, entre otros. Varios grupos navarros están asociados a UNIMA Euskal Herria, desarrollando el teatro de títeres en ambas comunidades, creando diversos festivales de títeres como los de Pamplona, Barañain, San Adrián… y colaborando también en los Encuentros de los Titiriteros Vascos, en la localidad de Zugarramurdi, en homenaje a la pareja de Kilimiliklik que estuvieron afincados en esa localidad hasta su prematuro fallecimiento.

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