REFLEXION SOBRE 2016

Miguel Arreche

A MODO DE REFLEXIÓN

A finales de mayo va a hacer un año desde que la candidatura de SAN SEBASTIAN-DONOSTIA/TOLOSA ganó ser sede del 22 Congreso Mundial de UNIMA y del Festival que conlleva.

En varios foros de UNIMA (Federación España y/o Euskal Herria) se ha expuesto el tema, se ha pedido colaboración, ideas, etc. e incluso se habla de la creación de una comisión de UNIMA Federación, para ocuparse de temas relacionados con el evento. Hay que decir que dentro del plazo establecido en la página web de Federación, del 15 de Febrero, al parecer no se ha recibido ninguna.

Es posible que por falta de conocimiento sobre estos eventos o por un entusiasmo impulsivo por proponer cosas, se puedan crear falsas expectativas entre los asociados o las UNIMAS autonómicas, que no tengan encaje y se creen frustraciones o desencantos que se conviertan en una especie de boomerang que lleven a tensiones internas en nuestra asociación.

Es por ello que me permito haceros llegar mis reflexiones personales como socio de UNIMA que ha tenido la máxima responsabilidad Internacional durante dos mandatos, del 2000 al 2008. Me gustaría que lo toméis como una aportación desde la experiencia.

Estoy totalmente de acuerdo en que se debe propiciar y encauzar la participación democrática de los miembros de la UNIMA, pero también creo que deben dejarse muy claro sus tiempos o plazos y sus ámbitos de intervención.

En primer lugar tenemos que tener claro, que en lo que se refiere al Congreso propiamente dicho, la capacidad de intervención es nula y la responsabilidad última, es únicamente de UNIMA y por lo tanto de sus cuerpos democráticos: Estatutos, Reglamentos, Congresos anteriores, Consejos, Centro Nacional, Comité Ejecutivo, etc. En este sentido, UNIMA FEDERACION ESPAÑA es el único responsable e interlocutor entre la Oficina de la Capitalidad Europea Donostia 2016 y UNIMA Internacional.

Respecto al Festival que acompaña al Congreso, tenemos que tener claro que la última capacidad de decisión suele estar, como es lógico, en el alero de las instituciones o entidades locales que ponen el dinero para que se celebre el evento.

También es conveniente recordar que uno de los principios que han prevalecido desde siempre en UNIMA, es que ésta, no debe intervenir en la selección de artistas concretos que vayan a componer la programación del festival mundial.

De hecho la Comisión de Festivales de UNIMA Internacional hace tiempo que tomó cartas en este asunto, defendiendo este principio de “no implicación”, pero sí marcando líneas generales o exigencias a las ciudades organizadoras, como las condiciones que deben cumplirse en materias técnicas, idiomáticas, de alojamientos, de encuentro, etc.

Por otra parte, de cara a las instituciones de las ciudades que acogen el congreso es una garantía de que el evento se va a hacer con el máximo de rigor posible, evitando caer en amiguismos, colectivismos, corporativismos, o “ismos” de otra índole.

Ello no está en contradicción con que UNIMA Federación, a través de sus órganos representativos, haga sugerencias o propuestas sobre las líneas generales, planteamientos de estilos, tendencias, contenidos, ámbitos geográficos, etc., pero insisto, en que huyendo de todo lo que pueda representar cualquier tipo de selección concreta de participantes en el programa del festival mundial en su conjunto.

Es posible que a estas alturas, alguien pueda preguntarse ¿Y entonces, para qué queremos un Congreso Mundial? ¿Qué vamos a ganar con ello? La respuesta hoy (Febrero de 2013) no puede ser otra que ¿Y por qué acordamos solicitarlo? Lo que quiero decir, es que “a lo hecho pecho” y si hay que pedir responsabilidades, que se pidan, pero ahora nos toca construir en positivo.

La realidad es que hemos ganado la candidatura por la que apostamos previo acuerdo del Congreso de UNIMA Federación y su inclusión dentro del programa de la Candidatura de Donostia-San Sebastián para ser declarada capital europea de la cultura 2016.

Y la hemos ganado gracias al trabajo de la presidenta y Comité de gestión de UNIMA  Federación, como responsables últimos ante el resto de la UNIMA mundial, al trabajo del TOPIC con sus relaciones y su prestigio, al de las instituciones vascas que fueron a defender la candidatura con la Consejera de Cultura, el Alcalde de Tolosa, la Directora del Instituto Etxepare, el Director de proyectos de Donostia 2016, al frente.

Dicho esto, y aunque no sea una cuestión que obligue a su cumplimiento al pie de la letra, no podemos olvidar lo que “comprometimos” en la presentación de nuestra candidatura. Aquí tenéis algunos de los planteamientos que hicimos y que figuran por escrito:

–       Primar valores como la paz, la tolerancia, la igualdad y la multiculturalidad, entendida como un renacimiento de las identidades en todo el mundo etc.

–       Tener presente a compañías de los cinco continentes, abriendo posibilidades a compañías jóvenes, emergentes, con nuevas ideas y con una visión abierta del arte de los títeres sin perder sus esencias

–       Tener una representación de los grandes reconocidos referentes mundiales del teatro de títeres

–       Una duración entre 9 y 10 días.

–       Los espectáculos programados en horario escolar deben conseguir la participación del mayor número de escolares de primaria para los espectáculos infantiles y de secundaria para los espectáculos para jóvenes

–       La programación tendrá en cuenta las posibilidades de movilidad de los congresistas,

–       Planteamos la participación de entre de 50/60 compañías de todo el mundo.

–       Tener en cuenta ante todo la novedad y la calidad.

–       Que la cantidad no impida el contacto y la relación humana de los congresistas: Un festival intenso, pero humanamente sostenible o disfrutable porque hay vida más allá de los títeres

Posteriormente a haber ganado la celbración del Congreso 2016, han habido sugerencias o matices de poner en valor algunos aspectos como lo “ibérico”, “la mediterraneidad”, la “latino-americanidad”, el títere tradicional europeo, los gigantes y cabezudos, los títeres del Belén de Laguardia (Alava – Siglo XVIII).

Todas estas y muchas otras, pueden ser excelentes ideas que, en mi opinión, exigen tres condiciones. Una, decidirlas con tiempo,  dos, capacidad humana y logística para realizarlo y tres: capacidad presupuestaria.

Precisamente para salvar este compromiso entre democracia y eficacia, debemos establecer un tiempo, para que todo el que quiera, pueda aportar, de manera organizada, ideas, propuestas genéricas, grados de implicación, etc.

Todas esas ideas, propuestas deberán ser estudiadas por la comisión que se pretende crear en UNIMA Federación, habrá que priorizarlas, consensuarlas internamente y después entre UNIMA Federación, Comisión DONOSTIA-2016 y TOPIC

Pasado ese proceso, habrá que pasar a un plano ejecutivo, en el que UNIMA (tanto Federación España, como Internacional) se aparten del proceso de selección, para evitar verse implicada en conflictos de supuestos agravios comparativos. Si esto sucediera sería, en todo caso, una responsabilidad que se debería exigir al Comité organizador de Donostia’2016, dentro del cumplimiento de los acuerdos que se tomen tras ese periodo de aportación de ideas, propuestas, etc.

Ahora lo que nos toca es hacer las cosas de tal manera que el esfuerzo que hemos hecho, estamos haciendo y tendremos que hacer, haga que este Congreso, se recuerde como uno de los mejores congresos de UNIMA y que además contribuya a una mejor relación interna, una mejor consideración del títere y de los titiriteros del estado, tanto a nivel nacional, como internacional y a una buena imagen de San Sebastián y Tolosa.

Creo que tanto UNIMA, TOPIC y DONOSTIA 2016, deben ponerse la pilas, cerrar filas y concretar acuerdos serios, posibles, sostenibles y ponernos a trabajar por ellos de la manera más profesional posible y con un cronograma que se cumpla por todas las partes. Aunque nos parezca que está muy lejos, no podemos olvidar que estamos en la cuenta atrás.

Miguel Arreche

Socio de UNIMA